jueves, 23 de febrero de 2012

Divina vacuna


Por mandato celestial fueron excluidos del arca: virus, bacterias y demás microseres vivos. Noé, agobiado por la bruma y el frío de la lluvia continua, se mantenía a cubierta meditando. Preocupado por saber si en verdad los navegantes estaban libres de microbios y de sus males, preguntó:
—Yahvé, padre mío, ¿en verdad vamos libres de ellos?
—Confía hijo, nunca los padecerán en el futuro… mas, si aparecen será por obra de los evolucionistas.




Imagen de Neiley Molina (Lissa): El Arca de Noé.

1 comentario:

quique ruiz dijo...

jajajajaja, ta buena.