domingo, 13 de febrero de 2011

Los primeros ochenta y cuatro días

Todo empezó después de una borrachera: era tiempo de parar. El primero de marzo de 1987, Luggi se presentó ante el profesor Pedro Miranda, instructor de atletismo de la Unidad Morelos del IMSS, dispuesto a cambiar de vida. "Regresa mañana", le dijo el profesor al ver las deplorables condiciones en que lo tenía sumido la resaca. "Lloré de tristeza e impotencia, pero ahí estuve al día siguiente para preparar el V Maratón Internacional de la Ciudad de México". Se integró a los entrenamientos del grupo de atletismo, esforzándose igual que ellos, aun a costa del peligro que conllevaba para alguien de casi cien kilos peso y que, por si no fuera suficiente, jamás había hecho deporte. Faltando a la recomendación de tomarse un día de descanso a la semana, acumuló 84 días corriendo consecutivamente. Al contar la hazaña a sus compañeros de la ruta de peseros, éstos lo festejaron con una fenomenal parranda que evitó que el ansiado día 85 llegara. Meses después se repetiría la escena cuando, irónicamente, y justo en el día 84 y con las mismas amistades,  la marca personal se vio otra vez interrumpida. Habrían de transcurrir dos años y dos meses para que Luiggi superara el alcoholismo y su proyecto de "constancia y resistencia" se hiciera realidad. Así, el primero de mayo de 1989, José Luis Masias Luna,  dio comienzo a  la carrera que el jueves 10 de febrero del año en curso tuvo como meta la ciudad de Pachuca, Hidalgo. Han pasado 90 000 mil kilómetros, que en tiempo son 21 años, 9 meses y 10 días. Al preguntarle a Luiggi cuál es su próxima meta, responde: "El 26 de abril de este año, en la ciudad de Chihuahua, quiero completar 8000 días sin faltar a correr. Ahí cumplí los 4000 y me trataron muy bien. Prometí regresar y ahí voy."

1 comentario:

Patricia dijo...

Pues mi enhorabuena a Luiggi!