sábado, 14 de enero de 2012

El Internado: (X) Una operación perfecta


El bisturí hendió la carne de la misma forma que se pierde un dedo en un trozo de mantequilla en un mediodía de verano. La sangre tenía un sabor desagradable y un escupitajo oscuro y espeso fue a estrellarse contra el piso, dos metros adelante. Superada la primera impresión, hizo acopio de valentía y decisión y, llenando sus pulmones de aire, penetró a las profundidades rojoamarilloscuras de la carne.
¾¡Perfecto! ¾dijo Cirujano a su Ego disfrazado con pijama quirúrgica, que de vez en cuando echaba una mirada a la operación desde la altura de su inconmensurable mareo. La aprobación fue un burdo movimiento de cabeza, más a causa del inminente desmayo que a un acto de afirmativa conciencia¾. ¡Perfecto! ¡Exacto! ¾repitió en voz alta Cirujano, y llevó a su boca el trozo de carne de cerdo que magistralmente había seccionado.
Luego de comprobar que el médico conejillo de indias sobrevivía al guiso  ¾y brindarle un aplauso atronador¾, todos en el comedor procedieron a engullir vorazmente sus sagrados alimentos.

México, D.F., 1988. Relato dedicado con toda la saña posible al personal de dietología del H.G.Z. no. 27, Tlatelolco. Periódico de Internos.


Imagen tomada de la red.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Exposición: 25 miradas al Bosque





2011: Año Internacional de los Bosques.












25 Miradas al Bosque: 25 fotógrafos.













En el Zoológico de Chapultepec,
México D. F.












Paisajes, aves, mamíferos, reptiles, anfibios, hongos y artrópodos.











También en los Zoológicos de San Juan de Aragón y Los Coyotes en Coyoacán.








Fotos y textos: Diana RHM, Zoológico de Chapultepec, diciembre 2011.

martes, 27 de diciembre de 2011

Llamado de sangre

 
Nochebuena daba paso a Navidad. La tenue luz de la aurora agredía la visión del pálido Santa quien, por un momento, se creyó con tremenda resaca. A pesar del dolor de cabeza, su memoria colocaba frente a sí la imagen de la linda mujer: esbelta, de rostro níveo, y una linda y rosada lengüita que mostraba entre dos caninos apenas prominentes.

—Las mujeres, ¡ay!, las mujeres —decía, tocándose el cuello dolorido.

En su oído aún sentía su aliento y esa vocecilla que decía; “tu traje me abre el apetito y mi debilidad son los hombres rubicundos”.

Tentaciones


Cuando desperté, la mujer de la fiesta ya no estaba; junto a mí yacía un ángel de alas desplumadas. Ante mi reclamo, exhibió un convenio por mí firmado: “Dios acepta perder un ángel; el infierno gana dos”.


Imagen tomada de la red.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Fuego amigo



Aunque su madre le dijo que no, que Santa Claus no encontraría a su papá en “la bola”, él confiaba que aún en plena guerra de Revolución pudiera traerlo, así que rezó con todas sus fuerzas por ello.
El día de Navidad, junto al árbol, en una caja muy bonita y vestido con sus mejores galas, halló el cuerpo frío y rígido de su padre.


Imagen tomada de la red.