miércoles, 3 de noviembre de 2010

Desnudo al carbón y lápiz conté sobre papel

 
Realizado en El taller de dibujo de la figura humana en Xalapa, Veracruz, el 18 de Julio de 2002.

Sicario

Con un versículo de Mateo finaliza el día. Es muy satisfactorio tener la conciencia en paz.

gremlin

martes, 2 de noviembre de 2010

Una sombra*



Ayer me podaron la sombra que ahora adorna a mi vecino. Fue mi acompañante en las noches, y en las mañanas me cubría del rocío. Siempre me ocultó de los brazos fuertes de los leñadores, aunque en una ocasión la olfatearon; por poco la borran.
Sus movimientos eran rítmicos, como el mismo viento que la agitaba. Ahora la veo como un endeble hilo de encaje. A las sombras hay que guardarlas, protegerlas de ese fuego que no es un verde aterciopelo, porque se agigantan como algodones dulces. Son las sonrisas olvidadas de la noche, nocturnas amapolas danzantes. Su música es arena fina de un desierto tan breve como infinito. Sus contornos sin forma invitan a imaginarlas duendes. Las veo multiplicadas como células en un ritmo que es de roble, o de cerezo. Ramas dislocadas por otro tronco las generan.
Mi sombra, ¡qué extraño no contar con ella!, o debo decir “ellas”. Un golpe seco me la robó. La muy canalla se ríe porque ahora es múltiple; son muchas las siluetas que nacen de su manto protector.



*Los adolescentes escriben II, Universidad Nacional Autónoma de México, 2003.
Imagen LaLaDra: Sombras.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Tortura

El sonriente portero que les recibe no deja traslucir nada de lo que les espera. Dentro y tras bambalinas, el animado verdugo prepara la lectura de un catecismo.

gremlin

domingo, 31 de octubre de 2010

Oración de libros condenados



Aunque ya no fueras tú
en la angostura de mis manos
el velo de cansadas esperanzas
que me envuelve
el reflejo impasible que no escapa,


aunque ya no fueras tú
en el eterno desamparo
que desnudo es ansia
carne susceptible
que pende de mis gritos
y prologa mis silencios
la pasión del alma
que a veces ya alcanza,

aunque ya no fueras tú
en la parte oscura de los sueños
la blasfemia absolutoria
que bordea mi mente
la noche denostada
por amores pasajeros
que hacen de tu luz
caro recinto,

aunque ya no fueras tú
en las manos frescas
como flores serenadas
que al vaivén del tiempo
pueblan mis quimeras
y asen mis demencias,

aunque ya no fueras tú
en este hoy tan a destiempo
un día sabré -no importa
cuándo, dónde, cómo-
por qué fuiste la oración
de mis libros condenados


Imagen tomada de la red: Dibujo de Alejandra Pizarnik