A Pablo Gonz*
―¡Soy la piedra que mató a Goliat! ―gritó la piedra empuñada por el joven manifestante, pero el ruido ensordecedor de los disparos impidió que alguien la escuchara.
Imagen tomada de EFE.
*Historia inspirada en IGNORACIÓN DIVINA de Pablo Gonz.
México, cuantas piedras necesitas para renovarte antes de morir.
ResponderEliminarMe gusto mucho ese grito.
México, América, Mundo... por todos lados hay piedras, balas y gritos.
ResponderEliminarMuchas gracias, José Manuel, por la dedicatoria. En efecto, la piedra que mató a Goliat sigue en la Tierra. Me gustó el tránsito temporal de este objeto.
ResponderEliminarAbrazos fuertes.
PABLO GONZ
Pablo, esa piedra estaba antes aquí y continuará, por desgracia, por la eternidad.
ResponderEliminarUn abrazo.