Pestañas

viernes, 31 de octubre de 2014

Calaverita médica


Entre médicos la Muerte
anda como por su casa,

por eso al ver a Pedraza
le dio un abrazo bien fuerte.

“¡Adónde vas con mi amigo!”,
le salió al quite Rubén.

"Si quieres venir también,
compadre vente conmigo".

Elizabeth preparaba
a sus muertitos altar,
la Muerte la fue a tentar
con lo mejor de su cava.

"No creas que por chiquita,
Diana tú te salvarás:
si la verdad no te agüita 
de un baile te pelarás". 

"Para lubricar mis huesos, 

a Óscar me llevaré,
ya luego saldo con besos
el ajuste que me dé". 

La muerte que no distingue
sexo, color, religión…
aunque uno al verla respingue
no se salva del panteón.

Ya mejor aquí le dejo
pues tengo cosas que hacer:
me voy corriendo al festejo
de una muy Flaca Mujer.



4 comentarios:

  1. Te Salió chingón,
    rimas tan bien
    que la calaca también
    te invitó al panteón.

    Que exclente querido amigo en un poema te llevaste el ramo, incluidas las rosas.

    un abrazo

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  2. ¡¡Hey Manuel!!
    Se me puso la piel chinita de leerla! :) espero sirva de conjuro para alejar a la huesuda.

    Saludos y feliz día médicos mexicanos

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  3. PALOMAZO HECHO AL VUELO.
    (ustedes dispensarán)

    Voy a darles la noticia
    con unos versos muy tétricos,
    de la suerte de unos médicos
    de república ficticia.

    Estaba el panteón muy solo,
    la parca lloraba triste,
    "La muerte no tiene chiste
    si no estoy con mi Manolo".

    Catrina estaba muy mona
    veraneando por las choapas
    a Liz le borro las chapas
    y le sorbió la neurona

    De alli partió, muerte chica,
    buscando le den buen suero,
    correteó con Don Sendero
    en antros de Poza Rica.

    Cansada de tanto viaje,
    catrina quedó parada.
    Busca a Sirena Varada
    para cambiarle su traje.

    Los dejo que estoy de guardia,
    a la flaca la bendigo
    y solamente le pido
    sea su visita muy "tardia"

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  4. Jejejeje... muy buenos ambos. Me recordó que ayer andaba con una solución enchufada en el hospital, pero nada para preocuparse. No se le hizo esta vez a la flaca.
    Pasen buenos días de muertos todos. Pero vivos, ¿eh?

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